Cuidado de la creación

Cuidado de la creación

El pasado primero de septiembre el papa Francisco envió un mensaje para la jornada mundial de oración para el cuidado de la creación y toca el tema del “Jubileo de la tierra”, a causa del cincuentenario del llamado “día de la tierra”.

El mensaje del pontífice invita primeramente a recordar la “vocación original” de la creación, de modo que reflexionemos sobre cómo todas las cosas están relacionadas y que los seres humanos debemos ser hermanos, entrelazados por el amor de Dios. Así pues, dice, recordando su encíclica “Laudato si” que tenemos que “conservar la memoria de nuestra existencia interrelacional. Debemos recordar constantemente que «todo está relacionado, y que el auténtico cuidado de nuestra propia vida y de nuestras relaciones con la naturaleza es inseparable de la fraternidad, la justicia y la fidelidad a los demás”.

Este jubileo viene considerado además como un tiempo para regresar, es decir un tiempo para el arrepentimiento, ya que “Hemos roto los lazos que nos unían al Creador, a los demás seres humanos y al resto de la creación. Necesitamos sanar estas relaciones dañadas, que son esenciales para sostenernos a nosotros mismos y a todo el entramado de la vida”. Es tiempo para pensar en los demás y a regresar al lugar correcto el orden natural.

Curiosamente el papa propone también esto como un tiempo para descansar, un poco como queja de que nuestro estilo de vida empuja al planeta más allá de sus límites y que el descanso permite también, ademas de que los hombres reposen, que la tierra se regenere.

Habla además de que es un tiempo “para reparar la armonía original de la creación y sanar las relaciones humanas perjudicadas”. Se trata entonces de restablecer las relaciones sociales, y el papa Francisco específicamente menciona la restitución de la libertad y de la propiedad, así como el perdón de las deudas. Aquí asegura que la explotación del sur del planeta ha generado una enorme deuda ecológica, por lo que habla de “justicia restaurativa”.

Finalmente el pontífice señala que este jubileo es un tiempo para alegrarse, lo cual, de acuerdo a la tradición bíblica, ya de por sí lo indica la palabra jubileo. Se alegra porque ahora se da atención al tema de la tierra y a los pobres, y porque el Espíritu Santo impulsa a personas y comunidades a la reconstrucción de la casa común. Ojalá que cada uno de nosotros, por su parte, se pueda disponer y participar en este jubileo para “crear un mundo más justo, pacífico y sostenible”.

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